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PUBLICADA 01/05/2008
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BASTA DE VIOLENCIA: JUGUEMOS AL FUTBOL
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El “sacado” es Cristian Villarreal del Die Anden que ya se ha quitado la camiseta para dirigirse a agredir al técnico del Guidatu al que ya venía amenazando durante el transcurso del partido (algo de afuera le habrá dicho…). Lo frenan su entrenador y un jugador rival.
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En el último minuto de juego, Sebastián Armesto Ozón, de Guidatu, tras un cambio de palabras con un rival y con el juego detenido le propina una patada descalificadora. ¿esto es fútbol?. En la mayoría de los casos, el jugador no se da cuenta que su conducta violenta puede desencadenar una batalla campal y muchas veces arrastrar a la expulsión definitiva de su equipo. En casi todos los casos de expulsiones de equipos, el motivo es la denomindada “gresca generalizada”, donde varios jugadores de cada equipos se toman a golpes. Generalmente el inicio es producto de una conducta violenta individual. Si el resto de los compañeros colabora tratando de calmar la situación, como en este caso, solo termina con alguna sanción personal al “descontrolado”, pero si se le suman mas violentos, siempre termina mal.
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